16 jun

Vacatio maritalis, descanso matrimonial o la función social de una pareja En el protocolo social existe una norma muy clara a la hora de sentar a los comensales en una mesa, es la vacatio maritalis, que se encarga de “separar” a las parejas en la mesa. Esta norma lo que pretende es que las personas que asisten a una comida o cena se relacionen entre sí y de esa manera enriquecer las relaciones sociales de los miembros de las parejas invitadas.

A pesar de que la norma se refiere expresamente a los matrimonios, los tiempos cambian y hoy podemos extender la aplicación de esta norma a todas las parejas que viven juntas, pues así mantedremos el espíritu de la norma.

Separadas todas las parejas ayudamos a garantizar conversaciones más animadas y menos íntimas, favoreciendo la participación de todos los comensales en todas las convesaciones y evitando situaciones, a veces, incómodas, derivadas de algún tipo de tensión dentro de la pareja o de un exceso de muestras de afecto demasiado explícitas.

Si nuestra relación no resiste a una comida o cena social con una vacatio maritalis, siendo esta situación la causante de algún tipo de escena de celos, sería bueno replantearse la calidad de nuestra relación amorosa, ¿hasta que punto es sólida y sincera?.

Alguien se puede imaginar, si es que no lo ha vivido ya, una mesa de 12 personas, cada uno con su pareja al lado…:

“No me has hablado en toda la noche, te pasaste el rato hablando con la otra persona que tenías a tu lado”.
“No me has dejado hablar, cada vez que hablaba me interrumpias y no dejabas continuar”
“No has parado de hablar”
Por no hablar de las parejas que están tan metidas en su relación que piensan que a lo que les han invitado es a un cena romántica para dos, donde no exiten más personas con las que hablar ni a las que mirar…

Las parejas que comparten el mismo techo se supone que pasan mucho tiempo disfrutando de su mutua compañía, pero cuando están invitadas deben relacionarse.

Autora: Galicia Protocolo

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