9 ago

AMOR, TRABAJO Y BUENAS MANERAS

Es innegable que el amor puede surgir en cualquier sitio, incluso en el lugar de trabajo… decimos “incluso” como si fuese algo raro, aunque es una situación que se da con bastante asiduidad debido a la interacción con otras personas y el tiempo que pasamos trabajando, relacionándonos y conociéndonos.

Las más habituales son las relaciones entre compañeros/as, también existen muchas relaciones “externas” al trabajar con clientes y proveedores y, ya un poco menos habituales, son las relaciones jerárquicas.

Amor en el trabajoLo cierto es que, ninguna de ellas es una relación fácil en un inicio por tres motivos fundamentales, uno de ellos es por “miedo” la reacción que los puestos superiores puedan adoptar al conocer la existencia de ese vínculo, otro motivo viene del hecho de plantearse la siguiente pregunta¿Qué ocurre si la relación va mal?” y un tercer motivo que dificulta estas relaciones es el tener que hacer frente al hecho de convertirse en el centro de atención de rumores y comentarios.

Ante este panorama tan delicado y una vez que el amor ya ha surgido, es conveniente ir preparando una buena “estrategia” para llevar a buen puerto la relación antes de oficializarla.

La discreción va a ser el elemento más valioso que tendrá la pareja para protegerse de las intervenciones externas en los primeros momentos, pero también es cierto que siempre llega el momento en que una persona perspicaz comenzará a darse cuenta de ciertos cambios de comportamiento, detectará miradas, gestos… y es en este momento cuando la discreción debe complementarse con la valentía, para no negar evidencias que únicamente hacen que los rumores y cotilleos se disparen y multipliquen. Todo esto es conveniente regarlo con unas buenas dosis de comunicación y, en la medida de lo posible, sentido del humor. Todo el mundo debe tener claro el mensaje: “la relación existe pero nadie tiene permiso para inmiscuirse en ella”.

A partir de este momento, la discreción irá de la mano de la naturalidad, pero recordando que estamos en un ambiente de trabajo, donde las buenas relaciones se tienen que cuidar, pero sin excesos. De la misma manera, si existe algún tipo de desacuerdo o enfado, no debe traspasar del ámbito de la pareja al resto de la empresa.

Recordamos: discreción, naturalidad y prudencia y, como en todo tipo de relaciones, mejor si se pueden regar con un poco de humor.

Autora: Galicia Protocolo

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1 comentario

  • El tema me parece muy interesante ya que en la casi totalidad de las empresas se forman relaciones con compañeros de trabajo y es algo normal que no tiene porque ser visto como un problema. En algunas ocasiones tratar de ocultarlas fomenta rumores que a la larga terminan siendo innecesarios