Archivos de la categoría ‘Poemas y poesías de amor’

17
oct

La vida es saber elegir

por editor en Crecimiento Personal, Opinión, Poemas y poesías de amor

Conocemos a alguien. Nos da una pizca de su ser,  y nos creemos que hemos encontrado a alguien especial con quien compartir nuestros momentos. ¿Por qué? ¿Cuál es nuestro margen de flexibilidad a la hora de encontrar pareja?

Cuando tenemos ansia de encontrar pareja… ¿bajamos nuestros valores personales a la altura de lo que se nos presenta? ¿Disfrazamos a nuestro gusto la realidad para volverla a nuestro interés? ¿Cómo ser objetivo en la toma de decisiones cuando el amor nunca lo es?

Complicado.

A veces la vida nos pone a prueba. Quizás en momentos en los que uno desea algo con mucha fuerza no es capaz de reconocer que lo que se le presenta no es lo que esperaba esperando.

chica mirando al marEjemplo: Si tienes ansia de chocolate y vas a la cocina en busca de un par de onzas y no las encuentras, seguramente te acabes comiendo algo que haya por la alacena que tenga virutas de chocolate. No es lo que buscabas, y lo sabes, pero en aquella decepción que te llevaste al no encontrarlo, necesitas engañar a tu mente con algo que lo supla para satisfacer tus necesidades.

Seguramente disfrutes con las virutas de chocolate, y te gusten, e incluso repitas. Y eso está muy bien, porque a veces probar cosas nuevas que no haríamos como acción mecánica nos lleva a encontrar sabores estupendos y momentos especiales. Pero tienes que ser consciente que las virutas son virutas y que nunca les podrás pedir que sean onzas de chocolate.

De esta forma yo me dejé llevar por un amor de verano.

La última relación que había tenido tuvo un principio tan bonito que olvidarme de ella fue un proceso muy lento en el tiempo y en mi mente. Demasiado. Me relajé en superarlo.

Está muy bien darse un tiempo prudencial tras una ruptura. Pero, después de eso, hay que volver a tener Leer el resto de esta entrada »

30
may

Tú y yo coincidiendo en el mismo lugar

por editor en Citas sobre el Amor, Frase e imagen de amor del día, Opinión, Poemas y poesías de amor

¿Crees que las casualidades existen o nuestro destino ya está predestinado?

Existen numerosas películas, canciones, relatos, poesías que hablan de que si dos personas están predestinadas a encontrarse se encontrarán por muchos obstáculos y/o pruebas que le ponga la vida. Uno de los largometrajes que trata de este tema y deja una relación sentimental completamente en manos del destino es la película protagonizada por John Cusack Kate BeckinsaleSerendipity“.

Nuestras vidas pueden verse como un cúmulo de “casualidades” enlazas y hoy estamos en este lugar por el acontecimiento de cada una de ellas. Aunque también hay que tener en cuenta  que nuestras decisiones, algunas a las que llamamos cruciales y otras que consideramos completamente insignificantes, son las que realmente cambian el rumbo de nuestras vidas. Por ejemplo: podríamos decir que una decisión importante es decidir estudiar  una carrera u otra y quizás pensamos que una decisión insignificante es decidir si vamos a un bar u otro a tomar un aperitivo. Aunque no seamos conscientes de ello cualquiera de las dos decisiones tiene la misma importancia y la vida siempre nos puede sorprender en el lugar menos inesperado.

Siguiendo el ejemplo anterior, respecto al amor, puede pasar que conozcas al amor de tu vida en las prácticas de la carrera o que sea el camarero/a que te ha atendido en el bar donde decidiste tomar el aperitivo ;)

Lo que está claro es que cuantas más probabilidades creemos para conocer a una persona que nos guste, más garantía de éxito. Siguiendo en el terreno sentimental, tiene más probabilidades de encontrar una pareja la persona que se relaciona con más gente puesto que tienen muchos compañeros de trabajo, sale con amigos, se registra en  páginas especializadas en la búsqueda de pareja estable, como Twin Shoes, etc. Que una persona que en su día a día no interactúa con otras personas ya sea presencialmente o por Internet.

La frase del título de este artículo “Tú y yo coincidiendo en el mismo lugar” es más fácil que ocurra si ambas personas ponen de su parte. A continuación os dejamos un breve relato de Andrés Eduardo que nos encanta y en el que nos hemos inspirado para hacer este post, esperamos que os guste tanto como a nosotros:

Relato de Andrés Eduardo

“Hubiéramos podido cruzarnos por ahí sin vernos, mirando hacia otro lado, distraídos… O haber pasado a diferentes horas por el mismo lugar, o no Leer el resto de esta entrada »

12
dic

Relato de amor: La duda de Teresa (4ª y última parte)

por editor en Poemas y poesías de amor

Hoy os desvelamos el final de este precioso relato de amorLa Duda de Teresa”. Para las personas que aún no habéis leído ninguna parte os recomendamos leer primero:

Esperamos que os guste el final:

“…En mis ojos ya aparecían unas tímidas lágrimas cuando este hombre de blanco se levantó, me agradeció que le hubiera escuchado y emprendió de nuevo su camino, paso a paso bastón en mano.

TrenMe quedé sentada pensando, por un momento experimenté la tristeza que podría estar pasando ese anciano, él ya no podía cambiar su pasado! Me levanté y con paso ligero seguí caminando por toda la ciudad, yo aún podría cambiar mi vida, yo podría no quedar con la duda, yo podría… Marqué rápido su número, esperé a escuchar su voz, le expliqué lo que sentía, que me encontraba sola, que lo echaba de menos. Su respuesta fue fría, me dijo que si estaba loca que él no quería cambiar su vida. Colgué, lloré y después pensé que no era el hombre de mi vida. Pasé página, estaba claro que en esos momentos no era feliz pero la sensación de paz me invadía por dentro porque sabía que Leer el resto de esta entrada »

29
nov

Relato de amor: La duda de Teresa (3ª parte)

por editor en Poemas y poesías de amor

El viernes es el día ideal para continuar con el relato de amorLa Duda de Teresa” del que ya hemos publicado las dos primeras partes que podéis leer aquí:

Y sin más rodeos comenzamos con la tercera parte de esta historia cargada de sentimientos:

3ª Parte de “La duda de Teresa”:

“…Pues eso, aún sabiendo que esos días los dos nos fundíamos a escondidas en la hoguera de nuestra pasión, no creía que el hombre de su vida pudiera ser yo.

La duda de teresa 3 parteEl regreso fue horrible, siempre pensando en Teresa, estaba casi seguro de que nunca me podría olvidar de ella y que siempre recordaría sus caricias… Pero yo me iba a casar. En algún momento, iluso de mí, pensé que el amor de mi vida era mi futura mujer, pues con ella había mantenido muchos años de relación, la quería muchísimo y tenía un futuro en común.

Me casé con mi santa esposa y en cierto modo fui feliz, hemos criado a dos hijos y tenemos cinco nietos.

El otro día vino mi nieta a casa y me dijo que Leer el resto de esta entrada »

31
oct

Relato de amor: La duda de Teresa (2ª parte)

por editor en Poemas y poesías de amor

Continuamos la historia del estupendo relato de amor” La Duda de Teresa”, los que os habéis perdido la primera parte aquí la tenéis: La duda de Teresa (1ª parte)

2ª Parte de “La duda de Teresa”:

“…..-Me recuerdas a una muchacha que conocí cuando tenía tu edad, fue mi gran amor.

En ese momento yo no sabía cómo actuar, sinceramente no sé si me apetecía escuchar a ese simpático señor, dado mi estado de ánimo, pero me di cuenta de que no perdería nada, por lo que volví mis ojos hacia los suyos dándole paso.

mirada profunda-“Te parecerá una tontería, niña, pero lo que te voy a contar no se lo he contado a nadie. Hoy cuando te vi aquí sentada supe que este era el momento de desahogarme, verte a ti fue como verla a ella, Teresa. Bueno, te explico, cuando yo tenía 32 años me fui de viaje con unos amigos, mi boda se acercaba y decidí aprovechar mis últimos días de libertad, por así decirlo. La intención del viaje no era de despedida de soltero, sino de reunión de amigos. Nos fuimos todos a la montaña a casa de uno de mis compañeros, pegada a su casa tenía otra vivienda su prima, que casualidad de la vida se había ido a pasar unos días con sus amigas.

Cuando llegamos a casa de la prima de Juan, sentada en un banco, estaba Teresa. Yo miré lo Leer el resto de esta entrada »