21 nov

A veces nos cuesta darnos la oportunidad de crecer; diferentes circunstancias nos pueden llevar a anclarnos en el pasado. Un pasado que nos impide disfrutar del presente o, incluso, soñar el futuro. En ocasiones estar en ese pasado conocido puede ser más cómodo que aventurarse a disfrutar un presente cambiante y un futuro desconocido.

Una persona, un trabajo, una relación, una herida… un capítulo al que ponerle un fin antes de comenzar con el siguiente.

¿Por qué no probar a coger papel y lápiz y, en un momento de tranquilidad, escribirlo nosotr@s mism@s? ¿Leerlo en voz alta para que se haga realidad?

Autora: Gema Zunzunegui Lamas

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