11 ene

RECUPERARTE (2008)

Hoy te diviso en la cercanía
Te intuyo en la evidencia
Te aproximo en tu lejanía
Te miro de frente mientras me das la espalda
He decidido ponerme las gafas de verte de cerca
Ya las necesito
Más que ninguna otra vez, hoy te siento
Logro percibir tu esencia en tu intangibilidad
Noto el roce de tu constante evanescencia
Percibo tu presencia ausente
Sí, hoy al fin, después de mucho tiempo he hallado
el abrigo de tu piel
y con él me impregno del calor de tus sentimientos.
Me lo llevo puesto sin tu permiso allá donde voy,
sin rumbo,
sin ya preocuparme si me queda grande o pequeño
Cuando después de un largo rato descubro que ese abrigo

recuperarte se deshace entre mis manos ,en recuerdos propios,

y que lo que llevaba puesto eran mis deseos

y mis anhelos inhumanos de que estés aquí
grito…
Grito por enésima vez
hasta hacerme uno con mi garganta
Pido desgañitándome, porciones, anticipos de ti
en el vacío que vomita el espacio que nos separa.
Me arrastro por el aire para atrapar los fragmentos
que esparciste de tu imagen, de tus besos caducados
de todos tus actos, de los nuestros,
de aquellos momentos compartidos que quedaron
suspendidos en el aire, en ese espacio etéreo que aun brota
como estela todavía caliente de tu marcha.
No puedo más
Necesito estrechar los días, sus horas, sus minutos
para hacer más próximo tu regreso
Necesito traerte ,aproximarte a mi
porque las calles donde te busco
parecen dunas desérticas cuando mi espera inútil
de tu regreso se apropia de mí y me amenaza
con la condena de velar eternamente el cadáver de tu presencia
¿Sabes? en un cofre de lágrimas sólidas guardo
tu tacto que te dejaste olvidado
y me destroza el saber que no estés
me suicido continuamente cada vez que me permito
tener un atisbo de recuerdo tuyo
Necesito matar tu recuerdo y resucitar tu reencuentro
Amargo sentir es esta dulce y lacerante adicción
a necesitar necesitarte
No sabes cuánto dolor me inflige pensar
que tu muerte signifique que no volverás
Pero me desgarra aun más el ser consciente
de cuantas cosas no viviremos por tú no estar aquí
compartiéndolas conmigo.
Sé que moriré en vida si no estás
Me muero si no vives conmigo mi vida… ¿me oyes?
¡Mi vida!!….
¡Así siempre te he llamado!
¿Por qué entonces no regresas de una maldita vez
cuando te reclamo gritando tu nombre?

Autor: Edu Jilorio

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