12 dic

Hoy os desvelamos el final de este precioso relato de amorLa Duda de Teresa”. Para las personas que aún no habéis leído ninguna parte os recomendamos leer primero:

Esperamos que os guste el final:

“…En mis ojos ya aparecían unas tímidas lágrimas cuando este hombre de blanco se levantó, me agradeció que le hubiera escuchado y emprendió de nuevo su camino, paso a paso bastón en mano.

TrenMe quedé sentada pensando, por un momento experimenté la tristeza que podría estar pasando ese anciano, él ya no podía cambiar su pasado! Me levanté y con paso ligero seguí caminando por toda la ciudad, yo aún podría cambiar mi vida, yo podría no quedar con la duda, yo podría… Marqué rápido su número, esperé a escuchar su voz, le expliqué lo que sentía, que me encontraba sola, que lo echaba de menos. Su respuesta fue fría, me dijo que si estaba loca que él no quería cambiar su vida. Colgué, lloré y después pensé que no era el hombre de mi vida. Pasé página, estaba claro que en esos momentos no era feliz pero la sensación de paz me invadía por dentro porque sabía que la duda ya no la tenía.

Pasaron los días y con ellos pasó el dolor, la soledad. Ahora pienso que si no hubiera llamado seguiría con la duda y quién sabe, quizás nunca lo olvidara; ahora sé que no era mi hombre, me siento bien. Ya no me siento triste, ya no me siento sola, ya no escapo de nada ni nadie, soy libre porque no he dejado que la duda se apoderara de mí. Vuelvo a tener ganas de salir, reír…Quiero aprovechar la vida, quiero vivirla intensamente, no quiero perder ningún tren y quiero poder bajarme del que yo creía que era mi destino para así poder coger otros hasta llegar a él. No sé si tendré que hacer una o cien escaladas, no sé sí será un viaje directo, pero lo que si creo saber es que yo no voy a pasar por la vida con los ojos cerrados, no voy a perder oportunidades, no voy a dejar que la duda habite en mí.”

FIN

Autora: Nubia

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