4 may

Un jueves cualquiera, deseando llegar a casa del trabajo  tras 14 horas fuera de ella, recordé la escena de la película protagonizada por Will Smith en la que intentaba adiestrar en el arte de besar a un genial Kevin James, Albert, durante el filme.

Un hombre solitario, apasionado, bondadoso y con gran fuerza de voluntad, que, a diferencia de muchos de nosotros y de forma totalmente acertada, no repara ni en los kilos de más que le rodean y menos aún en la distancia que le separa de su amor platónico, la multimillonaria Allegra Cole, interpretada por la norteamericana Amber Valletta.

A lo largo de la película, Hitch pretende transmitir al enamorado que es imprescindible ponerle timing y moldes a las situaciones que comparte con la mujer que anhela para poder llegar a conquistarla.

Beso Torre Eiffel¿Es así como debemos comportarnos cuando conocemos a una persona que nos hace sentir algo especial? Ni los corsés, ni estereotipos, ni las expectativas habrían de ser utilizados en el campo de los sentimientos. Ser nosotros mismos, mostrarnos tal y como somos y sin esconder los principios y valores que nos guían, son, sin duda, la única manera de que nos conozcan y si el primer beso consigue tener el sabor de la pasión,  todo esto se convertirá en los cimientos de una relación sincera.

Os dejo con una corta escena, lección magistral de esos nuestros primeros besos con alguien tan especial, situaciones con las que soñamos y que, en algunas ocasiones, no nos atrevemos a vivir y disfrutar por los temores que nos acompañan. Pero, ¿vale la pena poner restricciones a lo que sentimos por miedo al resultado? No todo se puede controlar ni medir. Y esto, sin duda, es lo que convierte en magia el momento del primer beso. Cuando eres tan afortunado que te lo regala una persona que, sin saber por qué, desde ese mismo instante, te hace volar.

Viva el primer beso!!! Porque cuando nos hace vibrar y sentir nos lanza a soñar con que será el último primer beso.

¿Me das un beso?