19 mar

del amor al odio hay un sólo pasoEste refrán tan conocido ha sido objeto de diversos estudios neurológicos y los científicos han demostrado que quizás estén más cerca de lo que creemos y no tengamos que dar ni un paso ya que cuando sentimos amor u odio se activa la misma zona del cerebro, en concreto, la ínsula.  Por ello ” El odio no es el antagonista del amor, es la indiferencia” Micky Bane.

¿Por qué una persona que está enamorada puede llegar a sentir odio?

Son varias las situaciones que podrían llevar a que esto ocurra:

-Cuando alguien está muy enamorado y tiene miedo a no ser correspondido puede llegar a odiar  a la persona deseada por temor a sentirse atada, emocionalmente hablando, o rechazada.

-No es lo mismo que alguien al que no coces casi, te defraude, que lo haga la persona por la que sientes amor romántico, ya que confías plenamente en ella.

-Las frustraciones también podrían ser precursoras del odio.

¿Y al revés? ¿Cómo se pasa del odio al amor?

Normalmente las personas que pasan del odio al amor tienen unos perfiles similares como puede ser:

  • Esconden sentimientos.
  • Tienen miedo a enamorarse.
  • Transforman emociones.
  • Utilizan máscaras para esconder lo que sienten debajo de un caparazón hecho con aptitudes odiosas hacia la otra persona.
  • No suelen aceptar sus defectos y esto les hace que cuando los detectan en la otra persona la atacan.

Si se diera el caso que dos personas de estas características coincidieran a solas, sacaran sus máscaras y se sinceran podría surgir y aflorar el amor hacia el otro y hacia si mismo ya que aceptaría algo de uno que podría no ser aceptado inicialmente.

Mi opinión personal es que el amor y el odio son exactamente lo mismo pero que cada uno está enfocado a fines opuestos. En ambos casos se desgasta mucha energía en pensar en la persona amada u odiada pero:

Cuando amas a alguien: quieres compartir el máximo tiempo posible con esa persona, te sientes feliz recordando situaciones vividas, haces todo lo posible para volver a coincidir, etc.

Cuando odias a alguien: no quieres compartir  nada con esa persona, intentas no recordarla, no coincidir y tus esfuerzos se vuelcan en olvidarla.

No neguemos la evidencia, hasta que no sientas indiferencia por la persona que has amado todavía existen sentimientos, las típicas frases de: “cuando lo/la veo me da pena”, “no quiero verlo/la ni en pintura”, etc. Están diciendo a gritos que sientes algo por esa persona.

En cambio las frases: “lo/la he visto y no he sentido nada”, ” he olvidado su número”, etc.,  parecen decir que ya se han pasado los sentimientos.

Así que atención a la persona que odias porque podría ser un síntoma de que estás profundamente atraído/a por la misma.

2 comentarios

  • De acuerdo,normalmente cuanto más reñidos más queridos, a mí me tiene pasado que con la persona que más me saca de mis casillas y que más discuto es la que me gusta.